El pasado día 8 de marzo, el alumnado de Secundaria celebró el Día Internacional de la Mujer. En clase de Lengua Castellana y Literatura hablamos sobre el origen de esta celebración, sobre los motivos que impulsan a la ONU a celebrar este día y redactamos textos argumentativos sobre si consideramos que hoy en día sigue siendo necesario o no celebrar esta fecha. Os dejamos con uno de los textos redactado por una de nuestras alumnas de ESO:

El día 8 de marzo fue el Día Internacional de la Mujer trabajadora, pero ¿de verdad es necesario celebrar este día? En mi opinión sí hay que hacerlo, por diferentes razones.

En primer lugar, hay que saber qué se celebra el 8 de marzo. Esto es porque hace muchos años se realizaron dos huelgas este mismo día. La segunda (1908) acabó con la muerte de 146 personas, de las cuales 123 eran mujeres, en un incendio en la fábrica textil donde trabajaban y fueron encerradas. Este incendio fue provocado por el dueño de la fábrica, que respondió así a la huelga que habían hecho sus empleadas.

Por otro lado, creo que se debe seguir celebrando el Día Internacional de la Mujer trabajadora porque es una forma de recordar que aún nos queda mucho por hacer. Porque, que hayamos conseguido poder trabajar en cualquier oficio, no significa que hayamos conseguido nuestro objetivo. Lo habremos conseguido el día que:

  • Por cada euro ganado por un hombre, gane lo mismo una mujer, y no como sucede ahora que, por cada euro que gana un hombre, una mujer gana 0,73€ por realizar el mismo trabajo.
  • Cuando una mujer diga cuál es su oficio y trabaje de médico, de mecánica o de cualquier otra cosa, nadie le diga que ése no es un trabajo para ella, sino que sea lo más normal del mundo que trabaje en lo que quiera.
  • Cuando en una entrevista de trabajo miren tu CV y no tu género para después decir: "No te contratamos porque vas a ser madre" o "Aunque seas la mejor en el puesto, buscamos un hombre".

Por último, creo que este día se debe celebrar para concienciar a las mujeres de todo el mundo de que no son inferiores por ser lo que son. Da igual tu religión, tu nacionalidad... lo importante es saber que nadie es mejor que nadie y que hay que luchar por tener los mismos derechos que un hombre, ya sea para poder trabajar, para poder estudiar o para poder votar.

María Mercedes Sánchez, 4º ESO

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