IDEARIO

Como Centro Educativo Católico, pretendemos los mismos fines que cualquier otro Centro, pero dentro de una concepción cristiana del hombre, de la vida y del mundo. Esta concepción nos lleva a subrayar ciertos valores y a elegir una determinada pedagogía y organización. 

Para nosotros el acontecimiento principal de la historia es Jesucristo, a cuya luz descubrimos el origen y destino del hombre, su dignidad y su misión en la familia, en el trabajo y en la sociedad.  Como seguidores de Jesucristo creemos en la Iglesia Católica, nos inscribimos en su misión docente y nos adherimos plenamente a su magisterio y directrices.

Formamos parte de la Iglesia local y compartimos su misión evangelizadora y sus criterios pastorales: “Somos un Centro de Iglesia”.

No imponemos a nadie nuestra fe, ya que consideramos al hombre inviolable en su vida, en su libertad y en su conciencia.

 En el horizonte de todo hombre, creyente o no creyente, está Dios. Por esta razón optamos por una formación abierta a la trascendencia, con pleno convencimiento de que la religión y la fe enriquecen a la persona humana.

Pretendemos además:

a) Que toda la enseñanza constituya un diálogo entre la fe y la cultura.

b) Que el clima de nuestro Centro esté configurado por la vivencia cristiana.

c) Que una serie de actividades de libre opción, entre las que se incluyen la oración y la vida sacramental, completen la pastoral educativa del Centro.

Intentamos vivir en un ambiente sencillo, de familia, de trabajo en equipo, con una actitud fraternal que nos abra a la solidaridad universal.